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Certificación Facilitadores Points of You®: L.1 Hello Points Workshop (on line)

Esta formación está encuadrada en los programas oficiales Points of You® convalidada por la Points of You® Academy

Otro de los cursos on line organizados por la Cátedra de Innovación del Campus de Gandia en su propuesta: «No dejes de formarte». En este caso les ofrecemos una certificación oficial ¡Sin moverte de tu casa!

#Quédateencasa

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Taller de Competencias Digitales para educadores. Versión on line.

Dentro de los cursos on line organizados por la Cátedra de Innovación del Campus de Gandia en su propuesta: «No dejes de formarte», les ofrecemos un taller dirigido a todas aquellas personas interesadas en iniciarse en el mundo de la educación virtual. Estos momentos inciertos que estamos viviendo nos exigen innovar y actualizarnos con las nuevas herramientas disponibles en el mundo digital. ¡La educación cambiará y tú deberás cambiar junto a ella tu forma de educar! ¡Sin moverte de tu casa!

#Quédateencasa

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La Felicidad personal y profesional. El objetivo prioritario de las organizaciones. Versión on line.

Uno de los cursos on line organizados por la Cátedra de Innovación del Campus de Gandia en su propuesta: «No dejes de formarte». En este caso les ofrecemos un curso sobre la importancia de la Felicidad en los ambientes laborales, dictado por  Elías Azulay Tapiero y dirigido tanto a las empresas como a sus empleados, esta vez en una modalidad virtual para que puedas hacerlo desde tu casa. ¡No puedes perdértelo!

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El arte del Storytelling: un viaje heroico de la primera idea a la última tecla. Versión on line.

Otro de los cursos on line organizados por la Cátedra de Innovación del Campus de Gandia en su propuesta: «No dejes de formarte». En este caso les ofrecemos una nueva edición on line del curso práctico, preparado e impartido por Nacho Ruipérez, guionista y director de cine, para ayudarte a escribir y contar tus historias, sin moverte de tu casa. ¡No puedes perdértelo!

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Curso de SEO, primeros pasos. Versión on line.

Uno de los cursos on line organizados por la Cátedra de Innovación del Campus de Gandia en su propuesta: «No dejes de formarte». En este caso les ofrecemos un curso dirigido a todas aquellas personas interesadas en iniciarse en el mundo del marketing digital empezando por la rama del posicionamiento web. En este curso te darán las pautas básicas de SEO para que, una vez terminado, puedas comenzar a aplicar estos conocimientos en tus propios proyectos ¡Sin moverte de tu casa!

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Marta Sambrizzi, propietaria y directora de la revista Gente de la Safor

Marta Sambrizzi es fundadora y directora de Gente de La Safor, primera revista de información local, de distribución gratuita, que se publica desde diciembre de 1985. Desde sus inicios, en los que el proceso era totalmente analógico y casi artesanal, la innovación ha sido una constante, adaptándose a la entrada de nuevas tecnologías y medios, diferentes escenarios políticos y sociales.

¿Mi primera impresión sobre Marta? Le tuve que parar los pies porque cuando le llamé para proponerle la entrevista, que transcribo más abajo, ofreció hacerla en ese mismo momento.

Tanta inmediatez me pareció divertida y ella reconoció que, cuando trabajar con la actualidad como materia prima es tu trabajo, los temas caducan en tiempo récord, y más cuando tenemos el Coronavirus sobrevolando nuestras cabezas.

Finalmente, quedamos para el día siguiente por videoconferencia, ¡qué remedio en tiempos de confinamiento!

A continuación, encontraréis la conversación que tuvimos el 1 de mayo. Como suele suceder, más que una entrevista es una charla con alguien que tiene una larga carrera llena de obstáculos.

Informar durante una pandemia mundial.

Buenos días, Marta, no puedo evitar empezar por preguntarle cómo están viviendo el Coronavirus en la revista.

Se está haciendo muy duro, sobre todo porque estos últimos días he empezado una sección de esos héroes anónimos. Me refiero a la gente que no se ve porque no sale como los políticos, pero están al pie del cañón, por ejemplo, a un chico que conduce ambulancias, un médico, la jefa de voluntarios de protección civil y lo que cuentan me quiebra en las entrevistas. Hay momentos en los que no puedo seguir hablando porque sientes tanta empatía, con las miradas que ellos están viendo de gente asustada, de gente pidiendo auxilio cuando van a buscar a un enfermo a su casa, cuando llevan comida a casas en las que están en situación de vulnerabilidad y que salen los niños como si hubiese llegado Papá Noel y ¡es arroz lo que les llevan! Es duro.

Por otra parte, lo estoy viviendo mal porque las fake news surgen a cada momento y pierdo muchísimo tiempo en ser investigadora, en no creerme nada de lo que me llega y eso está haciendo que mis jornadas sean interminables.

Esa era mi siguiente pregunta…En estos tiempos en que la información es tan abundante y circula rápido, ¿no crees que el trabajo de los medios es más complejo?

Sí, porque te llega una información y empiezas a contrastar: hablas con la Policía, con Sanidad, o desde Salud Pública te dicen que hay tantas personas en la UCI, tantas en planta, y a los 5 minutos te llega un WhatsApp de gente que te dice que los datos que tú has difundido son mentira porque conoce a alguien que está en el hospital y dice que no es así. Y vuelta a empezar a contrastar para identificar si es cierto o no. Yo que al inicio pensé: ¡qué voy a hacer sin Cultura, sin Deportes, sin Política, se me caerá la página web!

Los lectores también andamos muy desconcertados por los diferentes datos y enfoques que nos llegan por múltiples vías. ¿Cómo lo habéis notado?

<< La información es inmediatez y estar pendiente todo el día del móvil y del ordenador>>

El tema es que, muchas veces, puedes publicar un dato y la gente te lee al otro día y entonces te desmiente. Por eso lo que pido es que miren los horarios en los que se cuelga la información porque es importante, de la mañana a la tarde cambian los datos.

El lector ha tenido que identificar qué medio le dice la verdad y también creo que esta crisis ha logrado que los lectores sean más conscientes y no abran todos esos vídeos de gente desconocida que te dice, por ejemplo, “yo soy el distribuidor y he visto naves llenas de mascarillas y no las quieren vender” o “yo soy un médico muy afamado de Estados Unidos” …. Y me pregunto quién comprueba quién es el médico afamado.

La historia de Marta Sambrizzi.

Ha llegado el momento de hablar sobre ti. Marta, cuéntame quién eres: dónde naciste, cuándo y por qué llegaste a España y, más concretamente a Gandia, si tienes familia, cómo fue el nacimiento de Gente de La Safor…

Ufff. Trataré de resumirte. Yo nací en Argentina, en una provincia limítrofe con Chile, en la cordillera de Los Andes, llamada San Juan. A finales de 1984 mi exmarido me propuso venirnos a España porque él era de Gandia. Después de la Guerra Civil Española, mis suegros se fueron para allá con él pequeño y se quedaron. Allí le conocí, tuvimos tres hijos y cuando él me propuso venirme a Gandia fue un shock porque yo pertenezco a una familia italiana muy unida y la verdad es que me costó mucho. Soy la pequeña de tres hermanos muy mayores y la única mujer. Emigrar fue un duro golpe para mi familia y también para mí, me costó mucho adaptarme, pero aquí estaba toda la familia política. Había muchos primos-hermanos que me acogieron, me arroparon, y me sentí como en casa desde el primer momento. La verdad es que Gandia me encantó, aunque sí es cierto que he llorado mucho porque es muy difícil el desarraigo.

En la parte profesional, soy profesora de preescolar, que allá era una carrera universitaria con mucha psicología infantil y aquí había una sola guardería en la que me presenté con mi título, pero no hubo caso. Los meses iban pasando y estaba desesperada y mi marido, que era periodista, vio que aquí solamente estaba Radio Gandia y me propuso abrir un semanario. A mí me pareció una locura porque no tenía experiencia previa. Y bueno, como somos las mujeres, echadas para adelante, acepté y en diciembre de 1985 sacamos la primera revista con muchísimo esfuerzo.

En esa época, que una mujer estuviese tan volcada en su vida profesional era una excepción, ¿Encontraste en tu trayectoria desde 1985 alguna dificultad por ser mujer? ¿alguna que no hubiese tenido un hombre?

La verdad es que no me he sentido nunca discriminada ni como extranjera ni como mujer.

Y eso que en esos momentos no había mujeres en los medios de comunicación, solo algunas locutoras de radio a las que tengo un cariño inmenso, como son María Ángeles Moreno o Rosita Orquín, ya retiradas.

Podría decir que mi mayor dificultad por ser mujer era compaginar mi vida laboral con la familia. Mis hijos han aprendido a ser muy independientes porque yo no podía acompañarlos a extraescolares y se iban solitos. Me hubiera encantado poder estar más presente como hacen ellos ahora con mis nietos, pero no se podía, eran otros tiempos.

Empecé con idea de echar una mano, pero me fui metiendo cada vez más y desde entonces he maquetado yo siempre la revista de manera autodidacta. Por el método de prueba-error, hay que pensar que la maquetación en aquellos tiempos era mucho más costosa.

¿Cómo compaginaste tu vida profesional con la personal?

Yo tengo 3 niños y, sin madre y sin suegra (vivían en Argentina) que me echaran una mano, fue muy duro. Muchas veces tengo en el corazoncito que tenía que haber dedicado más tiempo a mis hijos, pero era eso o salir adelante. Tuve la suerte de poder adquirir en la misma planta donde yo vivía otro piso y monté ahí la empresa de manera que tenía muy a mano a los chicos para controlar las llegadas del colegio, los deberes… y así lo fui llevando.

¿En 35 años, qué momento destacarías como el más difícil de tu carrera?

He tenido 3 momentos difíciles.

Uno fue cuando dimos el paso de convertir el semanario en diario, en una especie de tabloide. Tras las inundaciones se anularon todas las publicidades, editamos 10 números y tuvimos que volver al formato inicial porque fue imposible continuar el proyecto, un proyecto iniciado con mucha ilusión.

Otro fue por problemas políticos. Un exalcalde de Gandia nos cortó las alas publicitariamente. Hubo una presión muy fuerte y nos quedamos sin ninguna entrada económica cuando nosotros vivíamos de la publicidad. Fue un momento muy difícil. Cuando ya no podíamos más y decidimos cerrar, hubo un grupo de lectores que dijo “no podemos perder ‘Gente’ porque son los únicos que nos están informando de lo que está pasando y de lo que se está haciendo en Gandia. No tengo palabras para agradecer a ese grupo de personas que empezaron a movilizarse y cada uno aportaba lo que podía: 10, 50, 300€… Entonces propusimos hacer participaciones, que todos los que se involucraran fueran socios, pero no quisieron. Querían que siguiéramos nosotros al frente de la empresa, entonces hacíamos reuniones para mostrarles las cuentas, creía que era necesario y lo correcto. Durante año y medio nos mantuvieron los lectores, gente de todos los colores políticos y también gente apolítica, que confiaban en la información que estábamos dando.

El tercer momento, diría que hasta dramático fue la crisis de 2008, fue muy duro, porque estábamos saliendo de la censura impuesta. Teníamos mucho personal con los que estábamos muy unidos. Lloramos todos cuando nos despedíamos, tuvimos que prescindir de gente muy válida, con un gran ambiente de trabajo y tirar adelante sin ellos.

Finalmente, en 2017, tuve un problema de salud en los ojos. Mi exmarido se jubiló y me vi obligada a dejar la empresa inactiva. En enero de 2019 la reactivé y acá estoy.

¿Y el momento más dulce?

El sentir el apoyo de la gente cuando vinieron mal dadas. El reconocimiento de la gente que hemos comentado antes, a cambio de nada.

Que creyeran en ‘Gente’ fue el momento más bonito, fue maravilloso. Y de esos lectores me han quedado unos amigos espectaculares.

El vuestro es un sector en el que la innovación juega un papel muy importante porque tenéis que ir generando alternativas a la manera de trabajar habitual para adaptaros. En este sentido, los medios de información han experimentado en los últimos 35 años cambios verdaderamente transformadores y se ha ido reinventando una y otra vez ¿qué ajustes que hayáis tenido que hacer en Gente a lo largo de más de 3 décadas destacarías?

Muchísimos. En mis inicios el editor de textos no era un ordenador tal y como lo conocemos ahora. Era un monitor con una pantallita donde veías 20 caracteres. Si te equivocabas, no podías volver atrás para corregir ni comprobar lo escrito, por lo que tenías que llevar un control perfecto de la redacción. Cuando acababas de redactar, tenías que darle a una tecla para poner tamaño, tipo y justificación. Eso salía en papel fotográfico para montar las galeradas y, si había errores, tenías que desecharlo todo y volver a empezar. Era un trabajo artesanal.

Más tarde llegaron los ordenadores y, aunque fue difícil aprender, lo recuerdo como una maravilla. La llegada de las cámaras digitales fue otro avance … ¡qué maravilla!

He vivido una transformación impresionante en este sector, y lo que viviré.

Emprendimiento y nuevas generaciones.

¿Qué cualidades crees que debe tener una persona para ser emprendedora como tú?

Sobre todo, mucha ilusión y echarle horas. La formación es importante, pero sin ilusión ni esfuerzo en horas, no salen las cosas, hace falta mucha determinación.

¿Qué le dirías a alguien que quiera empezar en el mundo de la información a nivel local?

Quien se inicie ahora en esto debe tener muchos anhelos, ánimo y confianza porque es una profesión que hoy es muy difícil. La verdad es que el mundo editorial está muy castigado. Ahora las empresas lo están pasando muy mal y no pueden invertir en publicidad. Igual que me está sucediendo a mí, les pasa a los demás medios, esto va a traer una crisis muy grande para el sector y contratar gente va a ser casi imposible.

Lo cierto es que con Marta hablarías mil horas. Tiene una vida que parecen tres. Una carrera profesional en la que la toma de decisiones tiene gran protagonismo. A lo largo de su vida ha diseñado herramientas y estrategias para conciliar vida profesional con la familia, su bien más preciado.

Después de hablar con ella veo que Marta es un espíritu emprendedor. Lo suyo es una historia de iniciativa, tenacidad y compromiso que no solo aplica al mundo de la comunicación y su empresa, sino también a asociaciones, ONG y proyectos centrados en los demás con los que colabora.

Ahora tiene otro reto inmediato: sobrevivir a la crisis de publicidad provocada por la pandemia del Covid-19. Ella lo afronta como todo: con esfuerzo y dedicación.

Ada Ares: patologías, arte e innovación

Ada Lydia Ares es una artista plástica que busca reventar estigmas y acercarse a todos aquellos que creen que la salud mental es cosa de unos pocos. Ada es un claro ejemplo de innovación por su utilización del arte para mostrar otra manera de entender algunas enfermedades.

En plena cuarentena, la artista aceptó la invitación para ser la primera figura en aparecer en la sección Creativ@s, espacio que nace con la idea de mostrar las experiencias creativas y de innovación de creador@s de La Safor y alrededores.

La artista conversó, a través de una plataforma online, desde su residencia en la Playa de Gandia, con Pedro Monteros Valdivieso. Dejó varios criterios destacables sobre su enfermedad mental, otras patologías, su arte, sus obras y la innovación y de los que os adelantamos aquí unas pinceladas:

“Sufro trastorno bipolar, me lo diagnosticaron en 2013, pero tengo la teoría de que he sido bipolar toda mi vida, siempre he sido diferente”.

“Hay miles y miles de patologías que yo represento a través de patos. Lo que yo quiero expresar es que todo el mundo está lleno de miles de patologías. Cada persona tiene las suyas y, sin embargo, solo se estigmatizan las patologías mentales”.

“La innovación es una necesidad que tiene el ser humano. Cuando más problemas hay, más innovas para solucionarlos.  Se desarrolla mucho más la imaginación y el arte en situaciones de estrés, de no encontrarse uno bien, que cuando todo funciona perfectamente”.

reproducir video No te puedes perder la ENTREVISTA donde mostramos también parte de su obra:

escuchar podcast Si quieres escuchar la conversación completa, tienes el PODCAST a tu disposición en Ivoox:

reproducir ivoox https://www.ivoox.com/50893774

localizarPor último, aquí te dejamos las coordenadas de Ada por si quieres saber más de ella, CONTACTAR o COMPRAR obra:

https://www.aresgallery.com/

https://www.facebook.com/patologiasares

https://www.instagram.com/aresgallery_/?hl=es

https://www.pinterest.es/adaares/

¡ Nos vemos en el próximo Creativ@s !

Entrevista realizada por Pedro Monteros Valdivieso

Equipos en la distancia. Todo un reto.

Después del fatídico 2008, año en que se desmoronó como un castillo de naipes el mundo de los negocios, decidí que yo no dependería del trabajo, sino que el trabajo dependería de mí. Fue una decisión muy dura ya que no se trataba simplemente de enfocarse en una cosa u otra, sino de asumir las consecuencias de la elección.

Tuve que realizar el gran esfuerzo de sentirme solo para empezar de nuevo a trabajar en equipo.

Necesitaba desconectar para volver a conectar.

Era imprescindible para empezar a pensar que debería trabajar de forma individual, pero con un fin común, donde mis colegas fueran unos perfectos desconocidos para siempre.

INFRAESTRUCTURA & COMPROMISO

Entre las graves consecuencias de la decisión, se encontraba la relacionada con la creación de una eficaz infraestructura y, por otro lado, aquellas pautas que regirían mi modelo de negocio.

En cuanto a la infraestructura, preparé 2 CPUs y 5 monitores planos de 24”. Además, compré 2 webcams HD, una impresora/scanner, un soporte para el smartphone, unos airpods como equipo de sonido y una buena fibra para estar conectado con todo el mundo. Al margen, una buena iluminación y un buen decorado donde encuadrar mi presencia. Así, cada vez que enciendo la “maquinaria”, me siento el rey del planeta.

En cuanto al segundo tema, fue algo más complejo ya que requería un compromiso, incluso familiar, superior a cualquier compromiso asumido hasta la fecha.
Abandoné todo lo relacionado con la consultoría en productividad y en sistemas de gestión de la calidad. Dejé mi actividad como docente y me centré en “pensar”. De hecho, en 3 meses me quedé sin clientes. Unos arruinados y otros que abandoné elegantemente para que no me arruinasen. “Estamos a 0”. Le dije a mi mujer. Vendimos la casa, el coche y nos deshicimos de todo lo superfluo que nos aportaba una falsa seguridad para enfocarnos en lo realmente necesario. Fue una decisión consensuada.

EL ALGORITMO ADNe

Tuve un golpe de suerte. Descifré un algoritmo que replicaba el modelo sináptico. Algo tan extraño como eficaz. Lo denominé ADNe.

Tiene que saber que, cuando las cosas no van bien, hay gente que se alegra y unos pocos te echan una mano; mientras que, cuando las cosas van mejor, unos pocos se alegran y los hay que no te echan una mano. Prácticamente lo mismo…

El caso es que este algoritmo trabaja en México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Chile, Argentina y, por supuesto, en España. Es un algoritmo “latino”.
Cuando menciono que el algoritmo trabaja, me refiero a que, una vez diseñado, el que trabaja es él. Yo únicamente me ocupo de tener una reunión semanal (por supuesto virtual) con los diferentes clientes.

Teniendo en cuenta el desfase horario entre 6 y 8 horas, ya puede imaginarse usted que la hora de comer y cenar la tengo totalmente cambiada. Un “jet-lag” gastronómico al estilo antibiótico. El resto del tiempo… pienso, leo, disfruto, calculo, investigo… Ese es mi trabajo. Como puede apreciar, el algoritmo y yo contactamos en tiempo real con empresas y personas a más de 13.000 Kms de distancia sin necesidad de darnos la mano. Incluso a veces, ni siquiera conectamos la imagen. Yo salgo en pantalla con un circulito con AE y ellos con sus iniciales.
Con esto le quiero decir que “nos conocemos” a nuestra manera y que trabajamos en la distancia geográfica pero con una gran cercanía en cuanto a relación y objetivos.

TRABAJAR EN LA DISTANCIA

Con el tiempo, me he dado cuenta de la gran cantidad de conversaciones inútiles que he mantenido; de cuántas personas desagradables he aguantado y de la gran cantidad de gente viscosa con la que me he relacionado.
La verdad es que resulta absurdamente improductivo desplazarse durante horas para trabajar en un “sitio” concreto compartiendo espacios con muchas más personas para luego volver a casa, ver a tu familia y amargarles con tus preocupaciones laborales antes y después de la cena. La incomodidad de los viajes, esperas y tiempos muertos incluidos, la habíamos asumido como una inevitable regla del juego.
A menudo, cuando viajo por placer, me preocupa ver a esos ejecutivos martilleando frenéticamente sus portátiles mientras yo veo la última película de Quentin Tarantino en el smartphone.
Actualmente confío más en una web que me remite un mail de forma inmediata para validar mi pedido que en la sonriente cara de un encantador de serpientes.

Con mi equipo de informáticos tengo una pauta en cuanto a comunicación se refiere. Al principio me costó lo mío, pero la verdad es que ahora no podría vivir de otra manera. Dicha pauta consta de 3 niveles de necesidad para ambas partes:

  • Comunicación básica por mail a partir de las 23:00 horas.
  • Comunicación por Whatsapp en caso de verdadera urgencia.
  • Conexión virtual para confirmar formulaciones.

Este proceso se ha visto acelerado gracias a la digitalización, todavía imperfecta, pero indudablemente esperanzadora.

Cuento todo esto para que se sepa que trabajar en equipo y en la distancia es totalmente factible y que la recompensa es sustancialmente grande. ¿Un reto? Sí. Para mí lo fue. ¡Superado!
Solo le daré un último dato: Tengo 60 años.

Como sospecha, el ser humano necesita pertenecer a un colectivo. Para ello no hace falta recurrir a Abraham Maslow. Por ello, hay gente que, curiosamente, pertenece al colectivo de los que no quieren pertenecer a ningún colectivo… pero realmente pertenecemos al colectivo de los conectados.

Elías Azulay Red Elenius

Equipos en la distancia. Elías Azulay

ESPACIO EN BLANCO

En 2012 comencé mis colaboraciones en el Campus de Gandia de la Universidad Politécnica de Valencia, elaborando contenidos creativos para talleres en un entorno de innovación liderado por Pepe Marín, y al lado de profesionales como Óscar Morant y Cristina Santandreu. En aquellos momentos todavía no existía la Cátedra de Innovación, pero fueron los tiempos en los que se fue gestando poco a poco, con mucho trabajo e ideas un fantástico departamento promotor del emprendimiento y la innovación, que hoy, frente a la crisis, sigue en pie ideando actividades.

Pero no siempre las cosas suceden así, de una manera pausada, planificada y con una orientación clara hacia las metas.

A veces, la innovación, el desarrollo y los grandes cambios surgen de épocas de crisis, donde la sociedad y los negocios deben “reinventarse”.

¿Os suena esta manida palabra que tanto se utilizó a partir de la crisis de 2009? La también llamada “crisis de las hipotecas subprime” trajo consigo una serie de consecuencias económicas de enormes proporciones y todos nos lanzamos a “reinventarnos”.

Pues bien, quizá esta crisis, la del “Corona Time” es algo de unas proporciones muy diferentes. Para mí es algo así como una quinta dimensión, lo nunca visto. Los cimientos se tambalean, las estructuras se quiebran de manera que, probablemente, no solo nos toque reinventarnos a nivel profesional ¿quizá la quinta dimensión que estamos abriendo es la Era Online?

La reinvención quizá sea una palabra que para esto se nos queda corta.  Lo que hoy sucede nos va a llevar probablemente a un cambio de paradigma tan brutal que ahora todavía no acertamos a adivinar.

Busquemos en el pasado para aprender del futuro… en el siglo XIV Eurasia vivió un momento similar. La peste negra fue la pandemia probablemente más devastadora que haya sufrido la humanidad. Curiosamente, se especula que la bacteria irrumpió en Asia y de allí vino a Europa; el primer país de nuestra zona en propagarse la denominada “muerte negra” fue también Italia. Un patrón muy similar, sí.

Es cierto que entonces no tenían los medios sanitarios y farmacológicos de los que hoy disponemos, pero no es menos cierto que las intensas migraciones, los corredores comerciales veloces y la movilidad en general de nuestros días no son precisamente la de los marinos mercantes de aquella época.

El caso es que la pandemia fue determinante para producir un cambio de paradigma en la Humanidad. Se creó un enorme vacío, tanto en lo religioso -recordemos que este aspecto entonces lo era todo-, como en lo económico y social. Un enorme “espacio en blanco”. Este espacio en blanco fue sobre el que se fue dibujando un nuevo orden social, económico y espiritual. Universidades, Artes, Humanismo… A aquel Ave Fénix hoy le llamamos Renacimiento, una de las épocas más esplendorosas de la Historia.

Quiero pensar que hoy ya estamos viviendo otro gigantesco espacio en blanco. Y este no solo afecta a Asia y Europa. Este tiene una escala global sin precedentes. Toda la Humanidad está afectada. Pero no podemos quedarnos en estado de shock. Debemos ser partícipes proactivos del Espacio en Blanco que nos ha tocado vivir, para evolucionar a mejor.

Apoyemos en todo lo que podamos a los grandes profesionales, héroes, que no viven en el espacio en blanco, sino que se desviven en él. Los que no estamos en primera línea, los que tenemos obligación de pausar, deberíamos utilizar el espacio en blanco de una manera juiciosa y productiva. Reflexionar y tomar conciencia, determinar metas y objetivos, tener un fin en mente.

¿Cómo podemos ser parte de este nuevo Renacimiento? ¿Qué vamos a hacer para ser partícipes de una nueva era más justa, más innovadora, más creativa y solidaria?

Meditad, anotad vuestras ideas y propósitos y adaptaos positivamente al espacio en blanco. Os propongo que seáis creadores de esta nueva Era, desde una nueva mentalidad.

Devolvamos a nuestros héroes su esfuerzo a través de nuestro valor, entusiasmo y nuestra mejor creatividad para crear un mundo mejor.

¡Adelante innovadores!

Panxo Barrera

Entropía: Inteligencia Creativa Estratégica

Pepe Marín: «CREATIVIDAD, con mayúsculas para hacer frente al coronavirus»

El director de la Cátedra de Innovación del Campus de Gandia de la UPV, Pepe Marín, entiende que «la innovación siempre aparece para resolver problemas o para mejorar la vida de las personas». Y así nos encontramos ante esta crisis sanitaria a la que nos enfrentamos a consecuencia del coronavirus. La innovación está jugando un papel fundamental y la creatividad «en mayúsculas», como dice Marín, también. A lo largo de la siguiente entrevista compartimos con todos vosotros las nuevas líneas a seguir que estamos trabajando desde la Cátedra.

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