Tercera generación de comerciantes en Gandia, Ana Pastor ha conseguido adaptar el negocio familiar a los nuevos tiempos. Mujer emprendedora amante de su profesión, basada en el esfuerzo y la formación como premisa, defiende que la ilusión es una de las claves del éxito para cualquier negocio.

ANA LLOPIS. Gandia, junio de 2018

¿Quién no conoce en Gandia Casa Pastor? Uno de los comercios más antiguos de la ciudad, que imagino con las nuevas generaciones no ha cesado de renovarse ¿no es así?

Sí la verdad es que hemos pasado por muchas etapas. Mi bisabuelo ya era ferretero, una profesión que heredó mi abuelo, Ferretería Pastor. Mi padre fue el que dio un cambio radical al negocio. Y nosotros, ya la tercera generación, hemos seguido con el concepto de tienda pero incorporando nuevos servicios como reformas y construcción así como las nuevas tendencias, del día a día.

¿Así surge Ana Pastor Proyectos?

Exacto. Ana Pastor Proyectos surge de la evolución que hemos tenido estos años. Estuve viviendo en Estados Unidos, donde trabajé en diferentes tipos de tiendas, y luego me incorporé en el negocio familiar e incluimos el servicio de obras y reformas.

Y con esta mezcla de experiencia, formación y lo que he aprendido, he creado lo que es Ana Pastor Proyectos.

El negocio familiar es uno de los mejores lugares en los que aprender, pero nunca has descuidado tu formación, cuentas con estudios en Empresariales y Markeging, ¿crees que no existe el emprendimiento sin esfuerzo?

Lo mejor que he tenido han sido mis padres, que siempre me han impulsado a hacer cosas nuevas, a emprender a esforzarme día a día, me han enseñado que nada te lo regalan. A que tienes que aprender cosas nuevas, conceptos nuevos y que si algo sale mal, que puede pasar,

algunos negocios nos han salido mal, lo que tienes que hacer es levantarte, porque de todo se aprende.

Ahora que están tan en boca las soft skill, habilidades blandas sociales, ¿qué crees que necesita una persona para triunfar o conseguir que su proyecto sea un éxito?

La ilusión. Es lo más importante y nadie debería perderla.

Aunque te caigas, te tienes que volver a levantar. En España lo que hace falta es que la gente crea más en ella. No te hundas porque algo no funciona como tú crees. Para que funcione a lo mejor tienes que estar muchos años luchando. Cuando crees en algo, lo más importante es luchar por ello y creo que en España, hay mucha gente con muchísimas oportunidades que puede esforzarse y tirar para adelante y crear lo que ellos creen.

¿En qué momento se encuentra el sector de la decoración?

Estamos saliendo de una súper crisis porque hemos estado 10 años, en los que lo hemos pasado muy mal. El 2007 fue el mejor año de nuestra historia y 2008 el peor año de la historia. Desde 2008 hasta aquí, que llevamos ya casi 11 años, han sido unos años muy duros. El año pasado comenzó a verse un poco la luz y ha ido un poco mejor y ahora ya vemos que se está remontado la economía. La gente tiene un poco más de ilusión, comienza a cambiarse cosas y gastarse un poco más de dinero en decoración, cosa que antes no ocurría porque tenían otras prioridades más importantes.

¿Cuáles son las últimas tendencias?

Ahora mismo, está de moda lo ecléctico, la mezcla de todo. Ya no todo se tiene que poner igual o se tiene que llevar igual, lo bonito de hoy en día es que mezclamos: desde un mueble de mi abuela con un mueble moderno, con una pintura clásica con una pintura moderna… Están también muy de moda los colores, la mezcla de materiales… Estuve en Casa Decor recientemente y la verdad es que cuanto más mezclas, más bonito: poner flores, con cuadros, rayas, amarillos, queda muy bien, aunque siempre depende de gustos.

Una de tus pasiones es viajar, ¿se nota después en tus proyectos?

Sí. Una de las cosas que más me gustan es viajar y conocer mundo. Me encanta compartir, conocer gente. Es verdad que he tenido muchas oportunidades y he estado en casi todos los continentes y he compartido mucho. Pero sí, cuando viajo me fijo en cada detalle, me encanta ir a las tiendas, hoteles, parques y en la calle… observar. Pero sobre todo disfruto con las vivencias personales con la gente del lugar.

¿Crees que grandes superficies como Ikea están perjudicando al diseño o decoración tradicional?

En el mercado, todos tenemos cabida. Yo admiro a Ikea, de la nada ha creado un gran imperio y está muy bien sectorizado, sabe a qué mercado de cliente va, a quién tiene que vender y lo hace muy bien. Es un sitio que me gusta.

Cuando alguien crea un negocio tiene que pensar a qué cliente va, a quién se dirige, qué quiere vender

y de eso de Ikea se puede aprender. Sí que es verdad que quizás al pequeño empresario sí que nos afecta en cierta medida, pero yo personalmente me encantaría tenerlo aquí al lado porque seguramente lo que el cliente no encontrase allí vendría a mi tienda a buscarlo. Pienso que Ikea es bueno, siempre que podamos convivir.

Además del sector de la decoración, la familia se ha dedicado siempre al de los juguetes. ¿Cómo lo compagináis?

Juguettos es una cooperativa que creó mi padre, aunque él hace años que se jubiló y esta sección la llevan más mi hermana y su marido. Actualmente la cooperativa está formada por 160 tiendas en toda España. Es una empresa espectacular en el mundo del juguete en España, una de las mejores posicionadas. Además,

casi todo se diseña aquí en España y buena parte en Gandia y fabricamos en diferentes partes del mundo.

Lo que se hizo fue crear una marca blanca, Juguettos, además de ofrecer productos de todo el mundo. En este sector nunca se notó la crisis, si en el mueble se bajó un 60 o 80% en el juguete sólo bajó un 1 o 2%. Se ve que la gente siempre hace el esfuerzo por los niños. La verdad es que tiene mucho mérito, que mi padre y un grupo de amigos comenzó esta cooperativa que ahora diseña aquí y cuenta con una oficina en Hong Kong que se encarga de la fabricación, embalajes y distribución a España.

Y tanto en un sector como en otro la innovación es esencial ¿no es así?

Es súper importante.

Lo más importante es invertir en tiempo e innovación.

En el sector del mueble venimos de una época muy mala porque casi no ha habido feedback pero es muy importante, sobre todo adaptarse a los cambios. Cuando no va bien una cosa se ha de llegar a tiempo y cambiar.

¿Y el próximo salto será las nuevas tecnologías?

Sí, estamos en ello. El 40% de mi trabajo llega a través de mi página web anapastorproyectos.com. Este año también es el primero que vendemos Juguettos online y hemos batido todos los récords en la época de Navidad. Y ahora ya estamos trabajando en la web de Casa Pastor. Cuesta, porque al principio lleva mucho trabajo. Las tendencias están cambiando aunque sí que es verdad que al final el cliente necesita ir a ver el producto y tocarlo. Aunque cada vez tendemos a comprar por internet, todavía hoy en día hay una cosa muy importante el servicio, cosa que en internet no lo puedes dar, por ejemplo de transporte y montaje.

¿Por último, en algún momento te ha afectado ser mujer para realizar tu trabajo?

No, porque siempre he sabido moverme. He trabajado en un mundo de hombres y he sentido las dos cosas:

que me han protegido y que han intentado atacarme,

pero gracias a mi carácter, aunque soy bastante dialogante, pero siempre he sabido ponerme en mi sitio y no puedo decir que me haya sentido discriminada.